ABB, ROI de las energías renovables: cinco mitos desmontados con casos reales de éxito
La transición hacia las energías renovables ya no responde únicamente a criterios medioambientales, sino que se ha convertido en una decisión estratégica para mejorar la rentabilidad, reducir los costes operativos y reforzar la independencia energética de empresas e industrias. En este contexto, ABB analiza algunos de los principales mitos que todavía frenan la adopción de estas tecnologías y los rebate con ejemplos reales que evidencian su impacto económico y operativo.
Actualmente, las energías renovables generan cerca del 30 % de la electricidad mundial, una cifra que seguirá aumentando en los próximos años para alcanzar los objetivos internacionales de descarbonización. Sin embargo, diversos informes internacionales señalan que será necesario acelerar significativamente el ritmo de implantación para cumplir con las metas climáticas fijadas para 2030.
A pesar de esta evolución, todavía existen numerosas dudas sobre la fiabilidad, la rentabilidad o la complejidad de implantar proyectos renovables. A través de cinco casos reales desarrollados con tecnología de ABB, el fabricante demuestra cómo estas barreras pueden superarse con soluciones adaptadas a distintos sectores y necesidades.

Mito 1. Las energías renovables no son fiables a gran escala
Uno de los argumentos más habituales es que las grandes instalaciones de generación renovable no pueden ofrecer un suministro estable. Sin embargo, la experiencia del parque solar Heinineva, en Finlandia, demuestra lo contrario.
Esta instalación, construida sobre una antigua zona de extracción de turba, cuenta con 123.000 paneles solares y está diseñada para producir energía suficiente para abastecer aproximadamente 20.000 vehículos eléctricos. Para garantizar un funcionamiento eficiente, ABB desarrolló un sistema de automatización y control capaz de gestionar la producción energética, integrarse con el sistema de supervisión SCADA y facilitar la participación del parque en el mercado de reserva eléctrica.
Además, la incorporación de una subestación equipada con aparamenta avanzada y sistemas de protección permite una integración segura y eficiente de la energía generada en la red eléctrica.
Mito 2. Incorporar renovables obliga a detener la actividad de una planta
Otra de las creencias extendidas es que modernizar instalaciones industriales con energías renovables implica paralizar la producción. Un proyecto desarrollado por ABB en su planta de Carolina del Sur (Estados Unidos) demuestra que esto no tiene por qué suceder.
La compañía integró un parque solar de aproximadamente tres acres, capaz de producir cerca de 1,5 millones de kWh al año, cubriendo alrededor del 80 % del consumo eléctrico de la fábrica sin afectar a la continuidad de las operaciones.
Como resultado, la planta ha incrementado su resiliencia energética y prevé obtener un ahorro cercano a 70.000 dólares anuales, confirmando que la modernización de instalaciones existentes puede aportar importantes beneficios económicos sin interrumpir la actividad productiva.
Mito 3. La normativa hace inviables los proyectos renovables
Los requisitos regulatorios suelen considerarse un obstáculo para desarrollar instalaciones renovables. No obstante, el parque solar de Gundelsheim, en Alemania, pone de manifiesto que es posible cumplir con una normativa exigente sin renunciar a la rentabilidad.
Para este proyecto, ABB implementó una solución basada en nueve unidades secundarias integradas que combinan funciones de conversión y distribución eléctrica, permitiendo conectar directamente los inversores a la red de media tensión.
Este diseño redujo entre un 50 % y un 75 % la necesidad de aparamenta secundaria y proporcionó una ventaja económica aproximada del 15 %, demostrando que una ingeniería adaptada desde el inicio puede convertir la complejidad normativa en una oportunidad de optimización.

Mito 4. Los proyectos renovables de pequeño tamaño no ofrecen retorno económico
Las instalaciones de menor escala también pueden generar un ROI atractivo. Así lo demuestra un proyecto desarrollado en un centro educativo español, donde la implantación de un sistema integral de energía renovable basado en tecnología digital de ABB logró un periodo de amortización de apenas 4,5 años.
Además del ahorro energético y de la reducción de emisiones, la iniciativa ha permitido convertir la instalación en una herramienta educativa para que los estudiantes conozcan de primera mano el funcionamiento de las tecnologías vinculadas a la independencia energética y la sostenibilidad.

Mito 5. Solo es posible implantar renovables en ubicaciones ideales
Las condiciones geográficas extremas tampoco impiden el desarrollo de grandes proyectos solares. Un ejemplo es el parque de Chabulang, en China, situado a una altitud media de 4.400 metros.
Las bajas temperaturas, la elevada radiación ultravioleta y las difíciles condiciones ambientales obligaron a diseñar una solución específica de distribución eléctrica. ABB desarrolló equipos totalmente sellados, de construcción modular y preparados para el control remoto, reduciendo las necesidades de mantenimiento presencial.
Cuando alcance su capacidad prevista, la instalación producirá cerca de 1.944 millones de kWh al año, evitando el consumo de aproximadamente 600.000 toneladas de carbón y reduciendo las emisiones de CO₂ en alrededor de 1,55 millones de toneladas anuales.
Las energías renovables ya ofrecen un retorno tangible
Los casos analizados por ABB evidencian que muchas de las ideas preconcebidas sobre las energías renovables han quedado superadas por la realidad. La combinación de automatización, digitalización, soluciones de electrificación y una planificación adaptada a cada proyecto permite obtener beneficios tanto económicos como operativos.
Más allá del impacto ambiental, la incorporación de estas tecnologías se consolida como una herramienta para aumentar la eficiencia energética, mejorar la competitividad empresarial y avanzar hacia modelos industriales más sostenibles y resilientes.

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