REBOCA: Cómo preparar las instalaciones de agua y climatización para el invierno con tuberías REPOLEN
Cuando descienden las temperaturas, muchas incidencias en instalaciones de agua y climatización comparten un mismo origen: la ausencia de una revisión preventiva antes del invierno. Un leve descuido en una línea de PPR o PE100, un tramo sin aislamiento adecuado o un purgado incompleto pueden derivar en fugas, roturas o intervenciones urgentes en los meses más fríos del año.
Como fabricante especializado en sistemas de tuberías de polipropileno y polietileno bajo la marca REPOLEN, REBOCA destaca la importancia de una planificación técnica adecuada para evitar contratiempos y garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones durante el invierno.
A continuación, se detalla una guía práctica orientada a profesionales para revisar y optimizar instalaciones realizadas con tuberías plásticas (PPR, PE100, LDPE y sistemas preaislados), mejorando la seguridad, la eficiencia energética y la durabilidad del sistema.
1. La importancia de revisar las instalaciones antes del invierno
En instalaciones ejecutadas con REPOLEN PPR o REPOLEN PE100, las bajas temperaturas pueden provocar:
Contracciones y dilataciones más pronunciadas en tramos largos.
Aparición de puntos de congelación en zonas deficientemente protegidas.
Sobrecargas en uniones y soportes mal dimensionados.
Riesgo de fisuras o roturas cuando existe agua estancada en áreas frías.
Para el profesional instalador o distribuidor, una revisión preventiva supone:
Reducción de avisos de emergencia en temporada alta.
Mejora de la imagen profesional frente al cliente final.
Mayor vida útil de la instalación y de los sistemas REPOLEN instalados.
2. Elementos clave a revisar en sistemas de PPR y PE100
2.1. Dilataciones y cambios de dirección
Durante el invierno, los contrastes térmicos entre interior y exterior se intensifican. En redes de climatización y ACS realizadas con tuberías REPOLEN PPR, es fundamental verificar:
La existencia de recorridos que permitan la correcta absorción de dilataciones (liras, cambios de dirección, compensadores).
La correcta colocación de abrazaderas fijas y deslizantes según el diseño.
Que la tubería no quede “bloqueada” entre elementos constructivos que impidan su movimiento natural.
Cualquier línea de PPR o PE100 extensa y sin puntos de compensación requiere una inspección detallada.
2.2. Aislamiento térmico: seguridad y eficiencia
En invierno, el aislamiento deja de ser un “extra” para convertirse en un componente esencial de seguridad y eficiencia energética.
Se recomienda revisar especialmente:
Tramos en azoteas, patios, garajes abiertos y falsos techos fríos.
Líneas de ACS, retorno y climatización, donde el aislamiento reduce pérdidas energéticas.
Posibles deterioros, cortes o zonas sin protección.
En instalaciones con tuberías REPOLEN preaisladas, es importante comprobar que las uniones estén correctamente selladas y protegidas frente a impactos.
2.3. Identificación de puntos críticos de congelación
Conviene localizar zonas con riesgo de helada, como:
Tuberías vistas en exterior o en espacios muy ventilados.
Cuartos técnicos sin calefacción o locales poco utilizados.
Codos bajos, derivaciones poco usadas o tramos “muertos” donde pueda acumularse agua.
En estos casos puede ser recomendable:
Reforzar el aislamiento térmico.
Instalar protecciones físicas (canaletas, carcasas, cerramientos).
Corregir pendientes para evitar bolsas de agua.
2.4. Suportación y fijaciones
Una correcta suportación de tuberías es determinante para evitar tensiones estructurales en invierno.
Es aconsejable revisar:
Abrazaderas flojas, oxidadas o mal ubicadas.
Distancias entre soportes conforme al diámetro y material (PPR o PE100).
Puntos donde la tubería pueda estar trabajando “forzadas” en codos, válvulas o tes.
Una instalación correctamente soportada minimiza esfuerzos mecánicos y reduce el riesgo de fugas.
2.5. Elementos de corte, purgado y seguridad
Antes de la llegada de las heladas, es recomendable comprobar:
Válvulas de corte generales y sectorizadas.
Purgadores automáticos y manuales.
Puntos de vaciado en zonas exteriores o instalaciones de uso estacional.
Debe verificarse que:
Las válvulas funcionen sin esfuerzo excesivo.
No existan microfugas en ejes o conexiones.
Los purgadores estén operativos y sin obstrucciones.
3. Buenas prácticas para proteger las instalaciones frente al frío
3.1. Purgado y vaciado de circuitos
En sistemas de climatización ejecutados con REPOLEN PE100 (especialmente en exteriores o enterrados):
Realizar un purgado completo para eliminar aire y evitar cavitación.
Valorar el vaciado total en líneas que permanecerán fuera de servicio.
Comprobar el estado de bombas tras el proceso.
En instalaciones de riego con tuberías de polietileno:
Cerrar tomas no utilizadas.
Vaciar o proteger líneas secundarias expuestas.
3.2. Refuerzo del aislamiento en zonas sensibles
En áreas de mayor exposición al frío:
Incrementar el espesor del aislamiento.
Incorporar protecciones rígidas frente a impactos.
Sellar adecuadamente las juntas para evitar la entrada de agua.
3.3. Protección mecánica adicional
Más allá del aislamiento térmico, la protección física resulta clave:
Instalar cajas o envolventes en grifos exteriores, contadores y válvulas en fachada.
Priorizar recorridos interiores o protegidos.
Evitar dejar elementos críticos completamente expuestos.
4. Errores frecuentes en instalaciones y cómo prevenirlos
Error 1: Pensar que “aquí nunca hiela”
Las condiciones climáticas pueden variar. Diseñar bajo la premisa de que “nunca pasa nada” supone un riesgo.
Solución: considerar temperaturas mínimas históricas y proteger cualquier tramo susceptible de congelación.
Error 2: Aislar únicamente la sala de máquinas
Es habitual concentrar el aislamiento en la sala de calderas y descuidar tramos intermedios.
Solución: revisar la instalación completa, desde origen hasta el último punto terminal.
Error 3: No contemplar la dilatación de la tubería plástica
En sistemas REPOLEN PPR y PE100, la dilatación forma parte del diseño estructural.
Solución: verificar la correcta distribución de puntos fijos y deslizantes y evitar fijaciones improvisadas.
Error 4: Pruebas de presión “justas”
Pruebas realizadas con criterios insuficientes pueden ocultar defectos que aparecen en invierno.
Solución: ajustarse a normativa vigente y repetir ensayos en instalaciones críticas antes de la temporada de frío.
5. El invierno como oportunidad para aportar valor profesional
La preparación de las instalaciones de agua y climatización no debe entenderse únicamente como una acción técnica, sino como una oportunidad para reforzar la relación con el cliente.
Ofrecer revisiones preventivas en sistemas ejecutados con tuberías REPOLEN, proponer mejoras de aislamiento o reforzar la protección frente a heladas permite:
Reducir incidencias en temporada alta.
Aumentar la confianza del cliente final.
Diferenciarse como profesional especializado.
Desde REBOCA, se pone a disposición del sector una amplia gama de tuberías REPOLEN PPR, PE100, LDPE y soluciones preaisladas, además de asesoramiento técnico especializado, contribuyendo a que las instalaciones afronten el invierno con máximas garantías de seguridad, eficiencia y durabilidad.

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