NEXANS desmonta 8 mitos sobre el cobre, el reciclaje y los cables bajos en carbono
La electrificación y la transición energética están impulsando importantes cambios en la producción, distribución y consumo de energía. En este escenario, materiales como el cobre y el aluminio desempeñan un papel fundamental, aunque todavía existen numerosas creencias erróneas sobre su reciclaje, disponibilidad e impacto ambiental.
NEXANS, compañía especializada en soluciones de cableado y electrificación, analiza ocho de los mitos más extendidos relacionados con el cobre reciclado, la economía circular y los cables bajos en carbono, aportando información que permite comprender mejor los desafíos de sostenibilidad a los que se enfrenta el sector eléctrico.
Desde la calidad de los materiales reciclados hasta la huella de carbono de los conductores, este análisis pone de manifiesto la importancia de avanzar hacia modelos de producción más circulares, eficientes y responsables.
1. ¿El cobre reciclado tiene una calidad inferior al cobre primario?
Una de las creencias más habituales es que el cobre reciclado presenta peores propiedades eléctricas y mecánicas que el obtenido directamente de la minería.
Sin embargo, NEXANS explica que, cuando el metal se somete a los procesos adecuados de tratamiento y refinado, puede conservar las mismas prestaciones que el cobre primario.
El cobre destaca por su capacidad para reciclarse repetidamente sin perder sus propiedades esenciales. Por ello, la calidad final de un conductor depende principalmente de cómo se procesa el material y no de su procedencia.
Esto demuestra que incorporar cobre reciclado a la fabricación de cables eléctricos no implica renunciar a la calidad ni al rendimiento.
2. ¿El cobre y el aluminio pierden propiedades con cada reciclaje?
Otro mito frecuente sostiene que los sucesivos procesos de reciclaje reducen progresivamente la calidad de los metales.
En realidad, tanto el cobre como el aluminio pueden fundirse y reutilizarse en múltiples ocasiones, manteniendo sus características intrínsecas.
Esta propiedad permite recuperar conductores que han llegado al final de su vida útil y transformarlos nuevamente en materias primas para fabricar otros productos.
De este modo, ambos materiales resultan especialmente adecuados para impulsar una economía circular basada en la recuperación y reutilización de recursos.
El verdadero desafío consiste en mantener estos metales dentro del ciclo productivo durante el mayor tiempo posible, reduciendo la necesidad de recurrir constantemente a nuevas materias primas.
3. ¿La fabricación es responsable de la mayor parte de la huella de carbono de un cable?
Aunque los procesos industriales, el embalaje y el transporte generan emisiones, el análisis de NEXANS señala que el origen de los metales utilizados en los conductores tiene un peso especialmente relevante en la huella ambiental de los cables.
De hecho, entre el 70 % y el 90 % de la huella de carbono cradle-to-gate de un cable tipo está relacionada con sus conductores metálicos.
Este concepto hace referencia a las emisiones asociadas al producto desde la obtención de las materias primas hasta su salida de fábrica.
Por tanto, las estrategias de descarbonización no deben centrarse únicamente en mejorar la eficiencia de las instalaciones industriales.
La utilización de cobre y aluminio reciclados, junto con materias primas primarias obtenidas mediante procesos bajos en carbono, puede contribuir de forma significativa a reducir el impacto ambiental de los cables eléctricos.
4. ¿El reciclaje es insuficiente para responder a la demanda de cobre?
El crecimiento de la electrificación está aumentando las necesidades de materias primas, especialmente de cobre.
Según los datos recogidos por NEXANS, la demanda mundial de cobre podría acercarse a los 40 millones de toneladas en 2030, mientras que la capacidad de producción primaria se situaría alrededor de los 33 millones de toneladas.
Esta diferencia evidencia las dificultades que podría afrontar el suministro de cobre durante los próximos años.
Aunque el reciclaje no representa por sí solo una solución completa, recuperar los materiales existentes y reincorporarlos a la producción constituye una de las alternativas más rápidas para aumentar su disponibilidad.
En consecuencia, el reciclaje del cobre deja de ser únicamente una medida medioambiental para convertirse también en una necesidad industrial.
La circularidad adquiere así una importancia estratégica para garantizar el suministro de materiales esenciales para la transición energética.
5. ¿Es difícil verificar que un cable tiene una baja huella de carbono?
La sostenibilidad de los productos eléctricos no tiene por qué basarse exclusivamente en las declaraciones de los fabricantes.
Existen herramientas y certificaciones internacionales que permiten analizar, medir y verificar el impacto ambiental de los productos a lo largo de su ciclo de vida.
Entre ellas destacan las declaraciones ambientales PEP Ecopassport y EPD, elaboradas a partir de metodologías reconocidas internacionalmente y verificadas por terceros.
Estos instrumentos facilitan la comparación de información ambiental y aportan transparencia sobre las emisiones asociadas a los productos.
En este ámbito, NEXANS señala que aproximadamente el 70 % de los cables que comercializa cuentan con este tipo de declaraciones ambientales.
Esta información también resulta útil para los clientes, ya que puede incorporarse a sus propios informes y procesos de seguimiento del desempeño medioambiental.
6. ¿Abrir nuevas minas es suficiente para garantizar el suministro de cobre?
Ante el aumento de la demanda, podría parecer que incrementar la actividad minera es la respuesta más sencilla.
Sin embargo, el desarrollo de nuevas explotaciones requiere plazos prolongados.
De acuerdo con la información aportada por NEXANS, la puesta en funcionamiento de una nueva mina puede necesitar alrededor de 18 años, mientras que determinados proyectos vinculados a descubrimientos recientes pueden aproximarse a los 20 años.
Estos tiempos contrastan con el crecimiento actual de las necesidades de cobre asociadas a la electrificación.
Por este motivo, garantizar la disponibilidad futura del metal exige una estrategia que combine diferentes alternativas.
Entre ellas destacan la diversificación de las fuentes de suministro, el aprovechamiento de los materiales reciclados y la utilización de cobre primario procedente de fuentes responsables.
De esta manera, la industria puede avanzar hacia un modelo de abastecimiento más equilibrado y preparado para responder a las necesidades del mercado.
7. ¿La economía circular es únicamente una cuestión de responsabilidad social corporativa?
La economía circular suele relacionarse principalmente con los compromisos medioambientales de las empresas.
No obstante, NEXANS destaca que también constituye una herramienta relevante para mejorar la competitividad y la estabilidad de las cadenas de suministro.
La recuperación y reutilización de cobre y aluminio permite reducir la dependencia de las materias primas, limitar la exposición a las fluctuaciones de precios y reforzar la seguridad del abastecimiento.
Además, contribuye a disminuir la huella de carbono de los productos y facilita que los clientes avancen en sus propios objetivos de sostenibilidad.
Estas medidas adquieren especial relevancia en el seguimiento de las emisiones de alcance 3 (Scope 3) y en los procesos de información ambiental relacionados con marcos como la CSRD.
Como parte de su estrategia de circularidad, NEXANS establece diferentes objetivos:
Alcanzar un 25 % de cobre reciclado en 2028.
Utilizar aproximadamente 13.000 toneladas de polímeros reciclados al año.
Avanzar hacia la neutralidad de carbono en 2050.
Estas iniciativas reflejan cómo la sostenibilidad puede integrarse en las decisiones industriales y en la gestión de los recursos.
8. ¿Contar con un proveedor fiable garantiza la seguridad del suministro?
Disponer de proveedores de confianza es importante, pero no elimina completamente los riesgos asociados al abastecimiento de materias primas.
Depender exclusivamente de una única fuente de cobre primario puede aumentar la exposición a interrupciones en el suministro y a variaciones en los precios.
Por ello, NEXANS considera fundamental avanzar hacia una estrategia de aprovisionamiento diversificada, que combine materias primas primarias obtenidas de forma responsable con una proporción creciente de materiales reciclados.
Este planteamiento permite reforzar la resiliencia de la cadena de suministro y reducir el impacto ambiental asociado a la fabricación de cables.
Asimismo, la disminución del carbono incorporado en los productos puede contribuir a reducir las emisiones indirectas de alcance 3 de las empresas compradoras.
Por tanto, la diversificación no solo responde a criterios económicos y operativos, sino también a los objetivos de descarbonización del sector.
NEXANS destaca la circularidad como uno de los grandes retos de la electrificación
Los ocho mitos analizados por NEXANS ponen de manifiesto que el futuro de la electrificación no depende únicamente de disponer de mayores cantidades de cobre y aluminio.
También resulta esencial garantizar que estos materiales estén disponibles cuando se necesitan, que su producción tenga un impacto ambiental cada vez menor y que las cadenas de suministro puedan responder a las fluctuaciones del mercado.
En este contexto, la compañía identifica tres principios fundamentales para avanzar hacia un modelo industrial más sostenible: diseñar productos teniendo en cuenta la circularidad, diversificar las fuentes de aprovisionamiento y medir de forma transparente el impacto ambiental.
La incorporación de materiales reciclados en la fabricación de cables eléctricos se consolida así como una herramienta para reducir emisiones, optimizar recursos y reforzar la seguridad del suministro.
Con este análisis, NEXANS subraya la importancia de combinar innovación, reciclaje y responsabilidad ambiental para afrontar los desafíos de la transición energética y avanzar hacia una industria del cable más circular y baja en carbono.


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