
SCHNEIDER Electric presentó un nuevo estudio global que analiza la evolución del sector energético y químico hacia modelos de operaciones autónomas, impulsados por el avance de la inteligencia artificial (IA) y la creciente demanda energética.
El informe, basado en la opinión de 400 directivos en 12 países, puso de manifiesto un punto de inflexión en la industria, con previsiones que apuntan a que cerca del 50 % de las operaciones serán totalmente automatizadas en 2030, mientras que una parte significativa ya opera actualmente con altos niveles de autonomía.
La autonomía, prioridad estratégica del sector
El estudio evidenció que la automatización y digitalización se han convertido en elementos clave para la competitividad. Un 31,5 % de los directivos consideró la autonomía como una prioridad crítica a corto plazo, porcentaje que aumenta hasta el 44 % en un horizonte de diez años.
Además, retrasar la adopción de estas tecnologías puede generar impactos negativos como:
Incremento de los costes operativos
Escasez de talento especializado
Pérdida de competitividad en el mercado
IA y digitalización, motores del cambio
La inteligencia artificial fue identificada como el principal factor impulsor de la autonomía, seguida de tecnologías como el cloud computing, el edge computing, los gemelos digitales y los sistemas avanzados de control.
El crecimiento de la demanda energética vinculada a la expansión de los centros de datos y el entorno digital está ejerciendo una presión significativa sobre los sistemas energéticos, lo que exige soluciones más eficientes, resilientes y flexibles.
Evolución hacia un modelo energético más autónomo
Actualmente, las organizaciones operan con un nivel medio cercano al 70 % de autonomía, con previsión de alcanzar aproximadamente el 80 % en 2030, lo que refleja una clara tendencia hacia modelos operativos más automatizados.
“Actualmente, las organizaciones a nivel global ya operan con un 70 % de autonomía, con previsión de alcanzar el 80 % en 2030”, afirmó Gwenaelle Avice Huet, Executive Vice President de Schneider Electric. “La autonomía se está consolidando rápidamente como el nuevo modelo operativo de la industria. A medida que avanza la IA y los sistemas energéticos afrontan una mayor presión, las operaciones autónomas se están convirtiendo en un elemento esencial para garantizar la resiliencia y la competitividad. Y este cambio no consiste en sustituir a las personas, sino en permitirles centrarse en tareas de mayor valor, reforzar la seguridad y desarrollar nuevas capacidades. Quienes escalen ahora definirán la próxima era del rendimiento industrial”.
Desafíos en la adopción tecnológica
A pesar del avance, el estudio también identificó barreras relevantes para la implantación de estas soluciones, entre las que destacan:
Altos costes iniciales
Limitaciones de sistemas heredados
Resistencia organizativa
Retos en ciberseguridad
Incertidumbre regulatoria
Diferencias regionales en la adopción
El análisis mostró diferencias significativas entre regiones. Mientras que el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y Asia lideran actualmente el nivel de adopción, Norteamérica será la región con mayor crecimiento en los próximos años, impulsada por la expansión de infraestructuras digitales.
Europa, por su parte, mantiene un avance progresivo, aunque a un ritmo más moderado.
Hacia un nuevo modelo industrial
“Las operaciones autónomas están redefiniendo la forma en que las empresas del sector energético y químico gestionan sus instalaciones, y Schneider Electric y AVEVA están a la vanguardia de este cambio, apoyando a clientes como Shell, European Energy, ADNOC y Baosteel en despliegues reales”, afirmó Devan Pillay, President of Schneider’s Heavy Industries Segment.
