Durante el verano, muchas viviendas, oficinas e instalaciones industriales permanecen vacías o con una supervisión reducida. Sin embargo, sus sistemas eléctricos continúan funcionando durante las 24 horas, una situación que hace especialmente importante disponer de medidas de protección capaces de responder de forma autónoma ante posibles incidencias.
En este contexto, TEMPER incorpora a su catálogo el extintor automático de fuego por aerosol CFE-01 CRADY, con código 0119115. Esta solución ha sido desarrollada específicamente para proteger envolventes eléctricas y actuar durante las primeras fases de un incendio de origen eléctrico, incluso cuando no hay ninguna persona presente.
El calor aumenta los riesgos en las instalaciones eléctricas
Las altas temperaturas propias del verano pueden dificultar la correcta disipación del calor y provocar que determinados componentes eléctricos trabajen en condiciones térmicas menos favorables. A este factor pueden sumarse otros problemas, como una conexión defectuosa, una sobrecarga, el deterioro de algún componente o cualquier otra anomalía eléctrica.
La combinación de estas circunstancias puede generar puntos de sobrecalentamiento que, en determinadas situaciones, lleguen a producir arcos eléctricos o principios de incendio.
Además, muchas de estas incidencias se originan en el interior del propio cuadro eléctrico. Al encontrarse dentro de una envolvente cerrada, no siempre pueden detectarse visualmente desde el exterior, lo que podría retrasar la intervención.
Actuación automática sin intervención humana
Cuando se inicia un pequeño foco dentro de un cuadro eléctrico, el tiempo de reacción resulta determinante. El riesgo no depende únicamente de que se produzca el incidente, sino también del periodo que transcurre hasta que alguien consigue detectarlo y actuar.
Para proporcionar una protección adicional ante este tipo de situaciones, el CFE-01 de CRADY funciona de manera completamente autónoma. Una vez instalado en el interior de la envolvente, el dispositivo identifica el incremento de la temperatura y se activa automáticamente cuando esta alcanza aproximadamente los 170 °C.
En ese momento, libera un aerosol extintor que inhibe la reacción química de la combustión, permitiendo intervenir directamente sobre el principio de incendio sin necesidad de actuación humana.
Protección de hasta 0,1 m³ en menos de 10 segundos
Cada unidad del extintor automático CFE-01 está preparada para proteger un volumen de hasta 0,1 m³ y ofrece un tiempo de descarga inferior a 10 segundos. Asimismo, dispone de una vida útil de 10 años, lo que permite mantener una protección prolongada en el interior de la instalación.
El equipo puede colocarse mediante carril DIN o adhesivo, facilitando su adaptación a diferentes tipos de envolventes. Además, emplea un agente extintor no conductor y no corrosivo, dos características especialmente relevantes para preservar los componentes y equipos eléctricos protegidos.
Aplicaciones del extintor automático CFE-01
Gracias a su diseño compacto y a su funcionamiento autónomo, esta solución puede instalarse en diferentes entornos:
Cuadros eléctricos de baja tensión
Armarios de control
Cuadros de distribución
Instalaciones fotovoltaicas
Sistemas de telecomunicaciones
Maquinaria industrial
El dispositivo también puede situarse cerca de puntos especialmente sensibles, como bornas, protecciones y embarrados, reforzando así la seguridad en las zonas con un mayor riesgo potencial.
Una protección adicional durante los periodos sin supervisión
Mientras las personas disfrutan de sus vacaciones o permanecen alejadas de las instalaciones, los equipos eléctricos pueden continuar operativos. Ante un posible principio de incendio producido en ausencia de supervisión, disponer de una solución automática permite incorporar una nueva línea de protección para el cuadro eléctrico.
Con la incorporación del extintor automático por aerosol CFE-01 CRADY, TEMPER ofrece una alternativa orientada a mejorar la prevención de incendios eléctricos, reducir el tiempo de respuesta y proteger instalaciones que continúan funcionando incluso cuando no hay nadie presente.
