
El pasado 30 de abril, nuestro asociado SETALDE celebró su 44 aniversario, consolidando una trayectoria marcada por el trabajo constante, la cercanía con sus clientes y una forma de hacer las cosas que la compañía mantiene desde 1982.
Más que una cifra, estos 44 años representan un camino construido día a día, basado en la constancia, la toma de decisiones con criterio y una filosofía empresarial que ha permitido a SETALDE crecer sin perder su identidad ni el vínculo con su entorno.
SETALDE: desde 1982 creciendo sin perder su esencia
La historia de SETALDE comenzó en 1982 en Donostia, concretamente en la calle Zabaleta, en el barrio de Gros, donde inició su actividad como un pequeño almacén de material eléctrico.
En sus inicios, la compañía no nació con grandes discursos ni planes grandilocuentes, sino con una idea clara: trabajar bien, estar cerca de quienes confiaban en la empresa y construir un proyecto sólido paso a paso.
Esa manera de entender el negocio ha acompañado a SETALDE durante más de cuatro décadas, convirtiéndose en una de las claves de su evolución.
Un crecimiento ligado al tejido empresarial vasco
A lo largo de estos 44 años, SETALDE ha ido creciendo, ampliando su estructura, incorporando nuevos servicios y desarrollando proyectos que han reforzado su presencia en el mercado.
Actualmente, la compañía forma parte de SETALDE Group, con presencia en Donostia, Lasarte, Urnieta, Azkoitia y Eskoriatza, desde donde ofrece soluciones en material eléctrico, térmico, fontanería, climatización y eficiencia energética.
Este crecimiento siempre ha estado estrechamente relacionado con su entorno. SETALDE se ha consolidado como una empresa conectada con el tejido empresarial vasco, caracterizada por la cercanía en el trato, la claridad en su forma de trabajar y el conocimiento real de las necesidades de sus clientes.
Gracias a esa proximidad, la compañía continúa apostando por ofrecer soluciones prácticas, duraderas y bien planteadas, adaptadas a la realidad de cada cliente y de cada proyecto.
La cercanía y el trabajo diario como señas de identidad
Uno de los pilares de SETALDE es el equipo humano que forma parte de la empresa. Su actividad diaria se apoya en las personas que trabajan en el mostrador, en el almacén, en las oficinas, en las visitas a clientes, en las carreteras y en cada una de sus delegaciones.
Ese esfuerzo cotidiano, basado en la implicación, la responsabilidad y la cercanía, ha sido fundamental para mantener la confianza de clientes, proveedores y colaboradores durante todos estos años.
Para SETALDE, el trabajo no se entiende únicamente como suministro o servicio, sino también como acompañamiento profesional. Escuchar, asesorar, buscar soluciones y estar presente cuando el cliente lo necesita forman parte de una forma de trabajar que la empresa ha mantenido desde sus orígenes.
No se trata de una estrategia artificial, sino de una manera natural de relacionarse con el mercado. La confianza, el trato directo y la cercanía siguen siendo elementos esenciales en la forma en la que SETALDE entiende su actividad y proyecta su futuro.
44 años mirando hacia el futuro
Cumplir 44 años no supone un punto de llegada para SETALDE, sino una confirmación de que el camino continúa.
La compañía sigue avanzando con la misma filosofía que la ha acompañado desde 1982: trabajar con constancia, crecer con sentido y mantener una forma de hacer las cosas basada en la cercanía, la profesionalidad y el compromiso.
Asimismo, agradece la confianza depositada durante todos estos años por parte de clientes, proveedores y colaboradores, que han formado parte de esta trayectoria y han contribuido al desarrollo de la compañía.
SETALDE continúa mirando hacia adelante, fiel a su esencia y a la manera de trabajar que la ha definido durante estos 44 años.
