
SCHÜTZ IBÉRICA ha impulsado la rehabilitación de un antiguo molino del siglo XVIII situado en las inmediaciones de Boppard, en el valle medio del Rin, convirtiéndolo en una vivienda moderna y eficiente energéticamente. El edificio, que carecía de suministro de agua, electricidad y estaba completamente integrado en un entorno natural, representaba un desafío frente a las exigencias actuales. Sin embargo, este punto de partida permitió desarrollar un proyecto orientado a cumplir con uno de los estándares energéticos más exigentes de Alemania.
El objetivo principal del proyecto fue alcanzar el estándar KfW 40, lo que implica que el consumo energético del inmueble no supere el 40 % de la energía primaria de una construcción convencional de referencia. Para lograr este nivel de eficiencia, no solo fue necesario renovar instalaciones, sino también intervenir en el aislamiento térmico, la reducción de emisiones y la optimización del sistema de climatización.
En este sentido, SCHÜTZ planteó una rehabilitación integral que respetara la esencia arquitectónica del molino, pero que lo adaptara a las exigencias del siglo XXI. Aunque el edificio mantenía su estructura original, requería una transformación profunda para mejorar su comportamiento energético.
La estrategia energética se basó en la instalación de una bomba de calor aerotérmica, diseñada para trabajar con temperaturas de impulsión inferiores a los 30 grados. Este factor resulta clave para el funcionamiento eficiente de los sistemas de calefacción radiante, que permiten una distribución homogénea del calor con un menor consumo energético.
En el interior del inmueble se instalaron 23 módulos de calefacción mural preensamblados, con tuberías fijadas directamente sobre placas de fibra de yeso, lo que facilitó notablemente el proceso de instalación. En la planta baja, se optó por un sistema de suelo radiante, compuesto por paneles lisos y tubos sujetos mediante grapas. Estas soluciones se complementaron con trabajos de mejora en el aislamiento de las paredes, reforzando la eficiencia térmica global del edificio.

La intervención ha permitido preservar la identidad histórica del molino, al mismo tiempo que se ha optimizado su rendimiento energético. De este modo, el edificio ha pasado de ser una construcción anclada en el pasado a convertirse en una vivienda eficiente, adaptada a los estándares actuales sin renunciar a su carácter original.
Más allá de este caso concreto, el proyecto pone de relieve un reto de gran relevancia en España, donde entre siete y nueve millones de viviendas deberán ser rehabilitadas para adaptarse a criterios cada vez más exigentes en materia de eficiencia energética y sostenibilidad. En este contexto, los sistemas radiantes compatibles con soluciones de baja temperatura se posicionan como una alternativa eficiente frente a tecnologías tradicionales con mayor demanda energética.
Además, no todas las rehabilitaciones permiten acometer grandes intervenciones estructurales. Por ello, existen soluciones adaptadas como sistemas con alturas de instalación reducidas, desde 17 milímetros, o técnicas de fresado, que permiten integrar las tuberías directamente en el pavimento existente sin incrementar la altura del suelo.
El proyecto del molino de Boppard demuestra que la eficiencia energética no es exclusiva de la obra nueva, sino que también puede convertirse en el eje central de una rehabilitación cuando se plantea con un objetivo claro: reducir el consumo energético respetando la historia del edificio.
