
La evolución de la normativa europea en materia de eficiencia energética marcará un nuevo escenario para las instalaciones de iluminación en edificios. En este contexto, B.E.G. pone el foco en los cambios introducidos por la Directiva (UE) 2024/1275, una actualización que impulsará la incorporación de sistemas de control inteligente y automatización para optimizar el consumo energético en el sector de la edificación.
La nueva regulación establece la obligación de adaptar el Código Técnico de la Edificación (CTE) antes del 29 de mayo de 2026, afectando especialmente al Documento Básico HE3, dedicado a la eficiencia energética de las instalaciones de iluminación.
La automatización y el control inteligente ganan protagonismo
La actualización normativa introduce nuevos requisitos dentro del apartado “3.3 Sistemas de control y regulación”, reforzando la importancia de los sistemas avanzados de monitorización y gestión energética en edificios.
Entre las novedades más relevantes, las instalaciones de iluminación deberán incorporar tecnologías capaces de realizar un seguimiento continuo del consumo energético, registrando y analizando datos de manera permanente para facilitar la optimización de las instalaciones.
Además, estos sistemas deberán permitir la comparación de la eficiencia energética del edificio, detectar posibles pérdidas de rendimiento e informar sobre oportunidades de mejora para una gestión más eficiente.
Edificios más conectados, eficientes e interoperables
Otro de los aspectos destacados de la nueva normativa es la exigencia de interoperabilidad entre sistemas y dispositivos técnicos presentes en los edificios.
Los nuevos sistemas de control deberán ser capaces de comunicarse con otras instalaciones técnicas, garantizando la compatibilidad entre diferentes tecnologías, fabricantes y soluciones existentes. Esta evolución representa un paso importante hacia edificios más conectados, digitalizados e inteligentes.
Nuevas exigencias para edificios no residenciales
La normativa también incorpora requisitos específicos para edificios no residenciales con instalaciones térmicas de elevada potencia.
En aquellos inmuebles con sistemas de calefacción, aire acondicionado o ventilación cuya potencia nominal útil supere los 290 kW, será obligatoria la instalación de controles automáticos de iluminación.
Estos dispositivos deberán estar situados en zonas estratégicas y contar con capacidad para detectar la ocupación de los espacios, permitiendo adaptar el funcionamiento de la iluminación al uso real del edificio y optimizando así el consumo energético.
Un avance hacia la sostenibilidad y la eficiencia energética
Con esta actualización del marco normativo, España continúa avanzando en la alineación con los objetivos europeos de sostenibilidad y eficiencia energética, favoreciendo el desarrollo de un parque edificatorio más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
La incorporación de sistemas inteligentes de iluminación permitirá no solo reducir el consumo energético, sino también mejorar la gestión, el control y la adaptabilidad de los edificios del futuro.
