
En enero de 2026 ha entrado en vigor uno de los cambios regulatorios más relevantes para la red de media tensión en Europa: la prohibición del uso de hexafluoruro de azufre (SF6) en nuevos conmutadores de media tensión de hasta 24 kV dentro de la Unión Europea. En este contexto, ABB, como referente en tecnología de electrificación y soluciones para redes eléctricas, se posiciona como uno de los actores clave en la transición hacia tecnologías libres de SF₆, impulsando infraestructuras más sostenibles y resilientes.
Durante más de cincuenta años, el SF₆ ha sido una solución de referencia en la industria eléctrica gracias a su fiabilidad, su compacidad y sus excelentes propiedades de aislamiento y extinción de arco eléctrico. No obstante, en el contexto de la transición energética y la reducción del impacto ambiental, el sector avanza hacia tecnologías alternativas con menor potencial de calentamiento global, un paso que implica tanto oportunidades como retos técnicos y estratégicos.
Un contexto de creciente presión sobre las redes eléctricas
Las compañías eléctricas europeas afrontan actualmente importantes desafíos estructurales:
Incremento sostenido de la demanda eléctrica.
Envejecimiento de los activos de distribución.
Mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos que tensionan las infraestructuras existentes.
Según el Plan de acción de la Comisión Europea para redes eléctricas, la demanda en la UE podría crecer aproximadamente un 60 % antes de 2030. Además, cerca del 40 % de las líneas de distribución superan ya los cuarenta años de antigüedad y requieren procesos de refuerzo y modernización.
A escala global, el informe Electricity 2025 de la AIE señala que el consumo eléctrico aumenta casi un 4 % anual, lo que equivale a generar cada año un mercado energético del tamaño de Japón.
En este escenario, la fecha límite de 2026 no representa únicamente un desafío tecnológico. También exige una planificación estratégica que contemple la cadena de suministro, la capacidad de instalación, el soporte durante el ciclo de vida de los equipos y la especialización técnica necesaria para garantizar la continuidad operativa.
La madurez de las tecnologías sin SF₆
Las soluciones libres de SF₆ han evolucionado con rapidez en los últimos años. Sin embargo, su implantación y estandarización en los distintos mercados europeos continúa desarrollándose progresivamente.
Las compañías que afronten esta transición con mayor éxito serán aquellas que adopten una planificación anticipada, establezcan colaboraciones estratégicas sólidas y logren equilibrar la fiabilidad operativa a corto plazo con los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
En este contexto, ABB lleva más de una década trabajando junto a empresas de servicios públicos para impulsar esta transformación. Un ejemplo destacado es la colaboración iniciada en 2017 entre ABB y Enedis en Francia, mucho antes de la definición final del marco regulatorio.
Fruto de este trabajo conjunto se desarrolló un conmutador completamente libre de SF₆, adaptado específicamente a la red de distribución francesa. En la actualidad, Enedis gestiona una de las flotas de media tensión sin SF₆ más avanzadas de Europa, demostrando que estas tecnologías son plenamente maduras y escalables cuando se apoyan en una cooperación temprana y continuada.
Colaboración y resiliencia: pilares de la red del futuro
La experiencia acumulada evidencia que la transición tecnológica requiere combinar ingeniería especializada, retroalimentación operativa y programas de prueba sucesivos que permitan optimizar los diseños.
La eliminación progresiva del SF₆ coincide, además, con una transformación más amplia del sistema eléctrico. La electrificación, la descentralización y la digitalización de la red están configurando un entorno más dinámico, inteligente y basado en datos.
En este nuevo modelo, la resiliencia de la red eléctrica dependerá de la capacidad de adaptación de las tecnologías, de la robustez de los sistemas y de la fortaleza de las alianzas estratégicas.
Desde esta perspectiva, la transición hacia soluciones sin SF₆ no se limita a sustituir una tecnología por otra. Se trata de reforzar los cimientos de la infraestructura eléctrica europea, garantizando que las decisiones adoptadas hoy contribuyan positivamente a la evolución del sistema energético en las próximas décadas.
2026: un nuevo punto de partida para la red europea
La entrada en vigor de la normativa en enero de 2026 ha marcado el inicio de una nueva etapa. Las acciones que las empresas de servicios públicos desarrollen ahora para modernizar sus sistemas, consolidar alianzas y fortalecer la confianza a lo largo de toda la cadena de valor serán determinantes para que las redes eléctricas europeas respondan con solidez a las exigencias del futuro energético.
