
La reciente actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) marca un nuevo paso en la evolución de la eficiencia energética de los edificios. Entre las principales novedades destaca la incorporación obligatoria de sistemas de control de iluminación mediante detectores de ocupación, una medida que repercute directamente en los Certificados de Ahorro Energético (CAEs) y en la adaptación de diversas fichas técnicas vinculadas a estos incentivos.
Según explica B.E.G., uno de los cambios más relevantes afecta a la ficha TER030, destinada a la sustitución de sistemas de iluminación por soluciones con fuentes luminosas y luminarias LED. La revisión de esta ficha será necesaria para mantener su coherencia con el nuevo marco normativo y garantizar que los criterios técnicos se ajusten a las exigencias establecidas por el CTE.
Cómo era la normativa hasta ahora
Hasta el 29 de mayo de 2026, el CTE exigía que las instalaciones de iluminación incorporaran sistemas de encendido y apagado manual situados fuera del cuadro eléctrico, junto con un control horario centralizado. En espacios de uso ocasional, como aseos, pasillos, escaleras o aparcamientos, era posible recurrir a detectores de presencia temporizados o sistemas de temporización mediante pulsadores.
Asimismo, la normativa contemplaba el uso de sistemas de aprovechamiento de la luz natural, capaces de regular automáticamente la iluminación en función de la luz exterior, especialmente en luminarias próximas a ventanas o lucernarios.
Detectores de ocupación: un nuevo requisito para determinados edificios
Con la entrada en vigor de la actualización normativa, el CTE establece que los edificios no residenciales con una potencia nominal útil superior a 290 kW en determinadas instalaciones de climatización, calefacción o ventilación deberán incorporar controles automáticos de iluminación con capacidad para detectar la ocupación de los espacios.
Estos sistemas deberán instalarse en las zonas adecuadas para optimizar la gestión del consumo energético y favorecer un funcionamiento más eficiente de la iluminación en función del uso real de cada estancia.
Un paso más hacia edificios inteligentes y sostenibles
Para B.E.G., esta actualización normativa supone un importante avance en la digitalización de los edificios y en la mejora de la eficiencia energética, al tiempo que hace necesario revisar las fichas técnicas de los CAEs para alinearlas con los nuevos requisitos reglamentarios.
La incorporación de sistemas inteligentes de control de iluminación refuerza su papel como elemento clave para reducir el consumo energético y acelerar la transición hacia edificios más sostenibles, eficientes y preparados para los desafíos del futuro.
