
La reciente actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE), fechada el 29 de mayo de 2026, supone un nuevo avance hacia una mayor eficiencia energética en los edificios. En este contexto, B.E.G. pone el foco en los hospitales, instalaciones caracterizadas por un uso intensivo y un elevado consumo energético, donde los sistemas inteligentes de control pueden desempeñar un papel especialmente relevante.
Control de la iluminación adaptado a la ocupación real
Uno de los aspectos destacados de este nuevo escenario normativo es la incorporación de soluciones capaces de ajustar el funcionamiento de las instalaciones según la ocupación real de cada espacio.
Los detectores de ocupación de B.E.G. identifican la presencia de personas y permiten regular de forma automática el nivel de iluminación. Para ello, tienen en cuenta tanto la ocupación como el aporte de luz natural, favoreciendo que cada zona disponga del nivel lumínico necesario y evitando consumos energéticos innecesarios.
Integración con sistemas BMS para mejorar la eficiencia energética
Estas soluciones también pueden incorporarse a sistemas de gestión técnica centralizada (BMS) u otras plataformas equivalentes. Esta integración facilita la supervisión, el registro y el análisis continuo del comportamiento energético de los edificios.
De esta forma, es posible ajustar los consumos de manera permanente, comparar los niveles de eficiencia energética y mejorar la interoperabilidad con otras instalaciones técnicas del edificio, uno de los principios contemplados en la actualización normativa.
Por otro lado, aunque la conexión entre los sistemas de iluminación y climatización (HVAC) no es un requisito obligatorio, su funcionamiento coordinado puede contribuir a incrementar la eficiencia. La información obtenida sobre la ocupación de los espacios puede utilizarse para gestionar ambos sistemas conjuntamente y optimizar el consumo sin depender de la actuación de los usuarios.
Soluciones especialmente útiles en espacios de ocupación variable
La automatización basada en la presencia resulta especialmente interesante en aquellas zonas hospitalarias donde el número de usuarios cambia a lo largo del día. Entre ellas se encuentran consultorios, salas de espera, pasillos, salas de reuniones, oficinas administrativas, aseos y almacenes.
En estos espacios, la regulación automática permite adaptar el funcionamiento de las instalaciones a las necesidades reales de cada momento y, con ello, evitar consumos innecesarios.
Ahorros de hasta un 60 % en el consumo destinado a iluminación
Según la información facilitada por B.E.G., los sistemas de control mediante detectores de ocupación pueden conseguir una reducción de entre el 20 % y el 60 % del consumo destinado a iluminación.
Además, cuando la climatización también se regula en función de la ocupación, el sistema HVAC puede alcanzar un ahorro adicional de entre el 10 % y el 25 %.
Estas cifras sitúan a la automatización inteligente de edificios como una herramienta para ayudar a los hospitales a responder a las nuevas exigencias del CTE, avanzar en eficiencia energética y reducir sus costes de explotación.
Con este tipo de soluciones, B.E.G. continúa vinculando el control inteligente de la iluminación y la automatización de edificios con la búsqueda de instalaciones más eficientes y adaptadas a las necesidades reales de uso.
