
GENEBRE, especialista internacional en válvulas para el control de fluidos, accesorios hidráulicos y grifería de alta calidad, incorpora en su nuevo Catálogo Hidrosanitario 2026-2027 una solución diseñada para optimizar el rendimiento y la protección de las redes de agua: la válvula reductora de presión a membrana Ref. 3342.
Este dispositivo ha sido desarrollado para minimizar los efectos de las fluctuaciones de presión y los picos de demanda que habitualmente afectan a instalaciones domésticas, comerciales e industriales, ayudando a prevenir averías, fugas, vibraciones y ruidos indeseados en las redes hidráulicas.
Regulación precisa y ajuste visual simplificado
Uno de los principales valores diferenciales de la válvula reductora de presión Ref. 3342 es su sistema de regulación intuitivo. A diferencia de otros modelos convencionales, incorpora un volante graduado con indicador visual de presión, que permite configurar directamente el rango de trabajo deseado sin necesidad de realizar mediciones externas continuas.
El sistema ofrece un rango de regulación comprendido entre 1 y 6 bar, suministrándose de fábrica con una presión preajustada de 3 bar, considerada una referencia óptima para garantizar un consumo equilibrado y eficiente del agua.
Mantenimiento rápido sin desmontar la instalación
Pensando en facilitar las tareas de mantenimiento y prolongar la vida útil del equipo, GENEBRE ha dotado a esta válvula de un cartucho interno extraíble y de un filtro de acero inoxidable AISI 304 de 500 micras, elementos que pueden retirarse fácilmente para su limpieza.
Esta característica permite eliminar las impurezas acumuladas sin necesidad de desmontar el cuerpo de la válvula de la tubería, reduciendo los tiempos de intervención y mejorando la continuidad operativa de la instalación.
Máxima resistencia frente a la corrosión
La válvula ha sido fabricada conforme a los exigentes requisitos de la norma EN 1567, garantizando elevados niveles de calidad y fiabilidad.
Su cuerpo está elaborado en latón DZR (CW625N), una aleación especialmente desarrollada para ofrecer una alta resistencia a la deszincación y a los procesos de corrosión que pueden producirse en instalaciones sometidas a aguas agresivas o con elevados niveles de mineralización.
Además, dispone de la certificación sanitaria ACS, que acredita su idoneidad para el transporte y distribución de agua potable, cumpliendo con los estándares de seguridad exigidos en numerosas normativas internacionales.
Control de la cavitación y presión estable en todo momento
La cavitación es uno de los fenómenos más perjudiciales en los sistemas hidráulicos, ya que puede provocar desgaste prematuro, vibraciones y niveles elevados de ruido.
Para evitar estos efectos, la válvula incorpora una cámara de compensación integrada que absorbe las variaciones de presión de entrada y mantiene una presión de salida estable y constante.
Esta tecnología contribuye a proteger la instalación, mejorar el confort de uso y aumentar la durabilidad de todos los componentes conectados a la red.

Amplio rango de aplicaciones y elevadas prestaciones
La válvula reductora de presión a membrana de GENEBRE está preparada para trabajar con una presión máxima de PN 25 bar y soporta temperaturas de hasta 80 °C.
Además, es compatible con instalaciones que utilizan agua o mezclas de glicol hasta el 50 %, ampliando sus posibilidades de uso en diferentes entornos y aplicaciones.
Disponible en medidas de rosca macho desde 1/2” hasta 2”, la solución se adapta tanto a instalaciones residenciales como a sistemas de distribución de mayor caudal en edificios y aplicaciones industriales.
Protección de las instalaciones y ahorro de recursos
Con la incorporación de esta solución a su catálogo, GENEBRE reafirma su apuesta por el desarrollo de componentes hidráulicos robustos, eficientes y preparados para responder a las necesidades actuales del sector.
La correcta regulación de la presión no solo protege tuberías, válvulas y griferías frente al desgaste prematuro, sino que también contribuye a reducir el desperdicio de agua y optimizar el consumo energético asociado al funcionamiento de las instalaciones.
Una solución que combina durabilidad, seguridad, eficiencia hidráulica y facilidad de mantenimiento para garantizar un rendimiento fiable a largo plazo.
