Ha llegado el momento del cambio para la instalación

Pensamos que ya iba siendo hora de poner bajo la lupa la nueva normalidad pospandemia que se avecina y que, con todas las reservas, podría comenzar a ser una realidad ya en el último trimestre de este 2021. Para conocer cuitas y contentos de las empresas del gremio de la instalación, SAT y mantenimiento, decidimos hacer una encuesta a doce mujeres empresarias de estas comunidades. La razón indisimulada de esta elección es darles visibilidad, tanto a ellas como a su trabajo y a su irreemplazable papel durante esta terrible crisis. Lo que sigue son sus declaraciones íntegras.

La vuelta del verano parece ser el momento clave en el que comenzará a hacerse notar la inmunidad de grupo frente a la covid-19. Entraremos entonces en la era ‘pospandemia’ que despierta no pocas incógnitas, pero sobre todo: ¿hasta qué extremo y cómo nos ha cambiado el SARS-CoV-2? Es decir, cuán profundamente se ha transformado en los últimos 14 meses el día a día o las estrategias de nuestras empresas, las relaciones con clientes y proveedores, el desempeño de los trabajadores, etc.

Adelanto aquí que no hay unanimidades en las respuestas de nuestras encuestadas, como no podía ser de otra manera tratándose de personas, empresas y objetivos muy diferentes. Sin embargo esta enorme riqueza de opiniones sí concuerda en un corolario: la digitalización ha llegado para quedarse, pero es necesario aplicar algunas de sus tecnologías con inteligencia y mesura, evitando a toda costa el deterioro de las relaciones personales. No se este pierda este ‘baño de realidad’. Merece cada segundo de lectura.


Pulse sobre el nombre de cada persona para ver el contenido.


Eva Alonso

«Ahora no tenemos el volumen de encargos que teníamos antes de la pandemia»

¿Cómo han vivido la pandemia en Instalaciones Eléctricas La Electricista?
Nosotros éramos ‘Actividad esencial’ y no dejamos de trabajar en ningún momento durante el confinamiento. Fue un periodo bastante caótico en el que estábamos obligadas a dar servicio, pero no podíamos gestionar la empresa como debíamos. A partir de mediados de abril empezamos a trabajar más fuerte.

¿Qué efectos ha tenido la covid-19 en la instalación?
Desde luego, la morosidad se ha disparado porque han dejado hacer a las grandes empresas. Tampoco hemos visto que se haya favorecido la formación durante este tiempo. Antes, que los cursos eran presenciales, los hacían fuera del horario laboral, pero ahora que son online los ponen dentro de la jornada de trabajo, con lo cual es más difícil asistir.

¿Qué perspectivas de negocio ve a corto y medio plazo?
No creo que vaya a haber más trabajo en los próximos meses. Las empresas estamos arrastrando trabajos que teníamos parados y, desde luego, ahora no tenemos el volumen de encargos que teníamos antes de la pandemia. Todo eso está parado. Quizá esto se deba también a que nuestra empresa está en la zona sur de Madrid, donde las cosas están peor.

¿Qué es lo que más le satisface de su trabajo?
La mayor satisfacción es poder ejercer el oficio que me gusta y, a la vez, poder ayudar a la gente.


María del Mar Castellón

“Como ingeniera, me considero una privilegiada por el trabajo que realizo”

¿Puede indicar algunos cambios que haya experimentado en su empresa,
Incliza
, y que puedan atribuirse directa o indirectamente a la pandemia?
La pandemia ha supuesto un cambio de adaptación total a una nueva realidad y a un nuevo escenario en el que nuestra forma de trabajar se ha modificado desde el primer minuto. Ninguna empresa podíamos imaginar el esfuerzo de adaptación y transformación que hemos sido capaces de realizar, así como el esfuerzo del personal en estos momentos de transformación digital acelerada.
Todos los cambios que se han realizado son debidos a la covid-19. Algunos ya estaban planificados previamente pero debido a la pandemia se ha acelerado su implantación.
Hay una toma de conciencia de cambio en la sociedad y en la empresa y, como consecuencia, de la forma de trabajar y de relacionarnos.
Hemos adquirido habilidades y cualidades tecnológicas en un tiempo récord que sin la pandemia no hubieran sido posibles. Seguimos en un proceso de implantación y cambio continuo pero tenemos que ser conscientes de que es el momento del cambio.

¿Cree que estos cambios se quedarán con nosotros para siempre? ¿Cuáles serían los más importantes?
Sí, es un cambio global en la forma de comunicarnos.
Nosotros ya habíamos implantado objetivos de RSA desde hace más de cuatro años, por lo que nuestra organización está muy sensibilizada en aspectos que durante la pandemia han salido a la luz, como es la conciliación o la flexibilidad horaria. Por esta razón, lo que para otras empresas ha sido una novedad, no supuso ningún cambio para nosotros, simplemente nos adaptamos a la nueva realidad. Como todo proceso de mejora continua nos queda un largo camino por recorrer, como son los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). Es algo que ninguna empresa debe olvidar: el capital humano.
Considero que la digitalización ha supuesto una optimización de los tiempos en todos los procesos y procedimientos de ejecución, y en todos los agentes que forman parte de las instalaciones.

“Considero que somos un sector empresarial
silencioso pero muy importante

La digitalización transversal de todos los procesos, tanto en clientes, proveedores, instaladoras y mantenedoras supone una enorme ventaja en eficiencia, competitividad, sostenibilidad y, como consecuencia, una mayor capacidad de adaptación en un entorno en cambio permanente como el actual. La formación continua de todo el personal, en este contexto de digitalización, creo que son las dos grandes líneas estratégicas que las empresas instaladoras debemos tener como objetivos.

¿Cree que la pandemia ha contribuido a agudizar los problemas tradicionales de la instalación como el instrusismo o, por el contrario, ha traído nuevas soluciones?
La sociedad y los clientes demandan empresas y profesionales con una mayor cualificación técnica y profesional. Hay cuestiones que ya se están legislando y si a esto sumamos la digitalización de los procesos en todos los ámbitos, como son la Administración, asociaciones y colegios profesionales, quedan cada vez menos resquicios para el intrusismo laboral.
Esto nos ayuda a poner en valor nuestra calidad de servicio al cliente final. En un mercado B2B las ventas son más lentas y costosas, pero a cambio los productos y servicios pueden ser inicialmente más caros y con un LTV (valor de vida del cliente) muy superior.
Es decir, si las empresas instaladoras de calidad asesoramos bien a los clientes, puede ser que los tengamos para toda la vida, si es que saben apreciar la calidad del servicio antes que un bajo precio inicial que puede parecer interesante a corto plazo.
Otra cuestión es la falta de formación de base en el ámbito de la instalación. Es un aspecto crítico que venimos observando a nivel nacional desde hace unos años con independencia de la pandemia y hay que seguir trabajando en este ámbito.

¿Qué perspectivas tiene del negocio y el mercado de la instalación a corto/medio plazo?
Considero que somos un sector empresarial silencioso pero muy importante. Hay que pensar que la mayoría de los sectores productivos y sus instalaciones críticas dependen de las instalaciones que ejecutamos y mantenemos.
La reglamentación tiene unos objetivos vinculantes para la UE y España, como la estrategia de descarbonización, la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, la energía final de origen renovable, la mejora de la eficiencia energética, etc. y nuestras empresas están situadas estratégicamente en primera línea de salida ante un reto económico que se nos presenta con un futuro muy positivo y que no podemos desaprovechar.

Finalmente, ¿qué es lo que más le satisface de su trabajo?
Como ingeniera en instalaciones me considero una persona privilegiada por el trabajo que realizo y el sector en que me encuentro desde hace 25 años. En este tiempo las instalaciones han estado en constante evolución. Por mi carácter inquieto esto supone una constante formación en la materia y se traduce, como agente directo de su aplicación que soy, en el día a día de mi trabajo y en la planificación de objetivos estratégicos de la empresa.


María Jesús Coronel

«Somos nosotros los que estamos dándolo ‘todo’ para que el país funcione».

¿Cómo han vivido en Instalaciones Coronel estos largos meses de pandemia?
En primer lugar fue necesario adaptarse al covid-19. Al realizar instalaciones dentro de viviendas intentamos que el miedo al contagio no se apoderara de nuestros trabajadores. Por esta razón, el uso de trajes EPI ha sido la mejor herramienta de trabajo. Antes parecía que el uso de guantes era algo secundario, pero ahora son tan imprescindibles como el gel hidroalcohólico, ya que el contacto con el cliente sigue siendo cercano.
En segundo lugar, el uso de las nuevas tecnologías ha permitido ahorrar tiempos muertos en desplazamientos para asistir a reuniones, etc. Esto es necesario que permanezca en nuestra nueva forma de trabajar, sin olvidar, claro está, que la presencia física de la persona también aporta cercanía y naturalidad que se pierden a través de la pantalla del ordenador.
Los precios lamentablemente son los mismos aunque se requiera más esfuerzo para realizar el mismo trabajo.
El acceso a la información técnica sigue siendo el misma: a través del teléfono para concertar cita previa a la visita del técnico o por internet para ver características técnicas de productos.

¿Se quedarán con nosotros para siempre algunas de estas nuevas costumbres?
Algunas perdurarán para siempre y se mejorarán. Eso espero.
El uso de internet, Zoom para las reuniones, etc. ha mejorado las comunicaciones y debe ampliarse para conseguir una mejor cobertura.

La pandemia ¿ha sido un factor negativo o positivo para los problemas de la instalación como profesión?
Una empresa que atravesara alguna dificultad antes de la covid-19, ya fuera económica o de otro tipo, evidentemente la pandemia puede ser un factor determinante para su desaparición.
Por el contrario, si una empresa gozaba de buena salud, la pandemia ha sido una dificultad que ha podido ser fácilmente superada.

“Las pymes están sufriendo una falta de apoyo
bestial por parte de los gobernantes”


¿Qué diría entonces sobre las perspectivas de la instalación a corto/medio plazo?
Hablo de todos los gobernantes en general. No se dan cuenta de que somos nosotros los que estamos dándolo ‘todo’ para que el país funcione. La confianza empresarial está menoscabada en estos momentos, aunque hay que decir dos cosas muy importantes:
No es fácil gestionar un país en un momento de pandemia tan brutal como el que estamos viviendo.
Parece que se vislumbran buenas perspectivas de cara a un futuro cercano, sobre todo a través de las ayudas, subvenciones y acuerdos que parece que se están logrando.
Ojalá se den cuenta nuestros dirigentes de la labor que estamos haciendo las pymes y que no nos vean simplemente como pagadoras de impuestos.

A pesar de esto ¿cuál es la mayor satisfacción que encuentra en su trabajo?
Que estoy generando empleo a personas y que gracias a la gestión que realizo la empresa funciona correctamente y vamos creciendo.


Blanca Gómez

«La perspectiva global que da mi trabajo me permite conocer y relacionarme con agentes de distintos sectores»

La pandemia ¿ha cambiado su labor diaria en CNI?
La disminución de los contactos personales y el consecuente incremento de las reuniones virtuales ha transformado la forma de trabajar, que se realiza más intensamente. Ha aumentado mucho al existir más vías de contacto y reunión mediante las plataformas digitales. En el lado negativo, la pandemia ha traído mucha legislación que se suma a la cantidad exorbitante que ya teníamos. Es preciso volver a tener contactos personales con compañeros para no mecanizar tanto el trabajo.

¿Cree que será así a partir de ahora?
Algunos cambios sí, sobre todo del lado de la digitalización, webinars, plataformas virtuales para compartir datos, plataformas online para captación de clientes, gestión online de trabajos, etc. La profesión de instalador tiene todavía mucho por hacer en digitalización.

Muchas empresas se relacionan
cada vez más online con sus clientes”


Con respecto a los problemas ‘tradicionales’ de la instalación, la pandemia ¿ha perjudicado o beneficiado su solución?
Las dos cosas. Se agudizan la morosidad, el relevo generacional (algunos instaladores han decidido jubilarse ya ante la pandemia) o el intrusismo, porque en situaciones como esta crece la economía sumergida. Otros, sobre todo del lado de la digitalización y de la adopción de nuevas tecnologías, han obligado a muchos empresarios a adaptarse en muy poco tiempo a la nueva situación usando nuevas tecnologías.

Finalmente ¿podría comentar qué aspecto de su trabajo le complace más?
La visión global del ámbito de las instalaciones de un edificio. Eso me hace comprender la interdependencia entre ellas. Todas son importantes y deben estar perfectamente sincronizadas (aislamiento, electricidad, climatización, ventilación, refrigeración, domótica, etc.), para que el edificio funcione a la perfección y represente ese espacio / hogar saludable en el que nos sintamos seguros.
Esa visión global hace que tenga que relacionarme con agentes de distintos sectores, con intereses contrapuestos que tienen que ponerse de acuerdo. Hay que entender las razones de todos y dialogar en beneficio común y de los usuarios.


Nuria y Begoña Matoses

«Ningún hombre es mas importante que una mujer o viceversa».

¿Les ha obligado la pandemia a cambiar su entorno de trabajo en Servimat Asistencia Técnica?
Hemos implantado el teletrabajo para la mitad del personal de oficina, así minimizamos el riesgo de posibles contagios. También hemos dotado al personal técnico con más protección si cabe para evitar una mayor exposición.
Además, en nuestras instalaciones contamos con purificadores de aire, pantallas separadoras y demás medios de seguridad.

¿Seguirán utilizándolos en el futuro?
En nuestro caso, el teletrabajo, por supuesto. El personal técnico tendrá que seguir asistiendo a los domicilios de los clientes utilizando todas las medidas higiénicas requeridas para desempeñar su trabajo.

La pandemia ¿creen que ha agudizado viejos problemas como el intrusismo o la falta de formación?
Somos servicio técnico, por lo que el intrusismo siempre ha existido en nuestro sector. Muchos instaladores reparan además de instalar y las empresas de gas también nos hacen competencia.
Por otro lado, a lo largo de nuestra trayectoria nos hemos ido adaptando a las nuevas tecnologías, por lo que no nos ha supuesto un cambio importante.

“En nuestra empresa cada integrante
juega un papel primordial”


¿Cómo ven la evolución del negocio a corto/medio plazo?
En nuestro caso, tanto ahora como en la anterior crisis, nuestro sector no se vio afectado de forma importante. Somos empresa de ‘primera necesidad’, por lo que a corto y medio plazo no peligra nuestra viabilidad.

¿Podrían definir brevemente su filosofía de empresa?
Ningún departamento es mas importante que otro. Ninguna persona es mas importante que otra. Ningún hombre es mas importante que una mujer o viceversa. Es lo que hemos intentado inculcar siempre a nuestro equipo.


Ana Muñoz

«El intrusismo en nuestra profesión es escandaloso»

¿Cómo ha influido la pandemia en el negocio de Emelsa Servicios?
Como denominador común a todos los procedimientos, se ha notado una ralentización en la respuesta y gestión de cualquier asunto. No solo los relacionados con el ámbito público, también en lo privado.
Entiendo que buena parte tiene que ver con la adaptación al teletrabajo por parte de los empleados públicos, y el recorte de plantilla en las empresas privadas, bien por encontrarse en ERTE o recortes obligados por la falta de ingresos al haber disminuido la actividad de las empresas. Evidentemente, es obvio que la falta de ingresos en las empresas ha complicado mucho la actividad de las mismas.
Esto se traduce en un retraso en la contratación de las obras, en el comienzo de las mismas, en la gestión de la ejecución, tanto en los aprovisionamientos como en la decisión de aspectos técnicos de las mismas, en la facturación, gestión y cobro de las certificaciones de obra. En resumen, aún teniendo obras en cartera y en ejecución, el día a día se hace realmente complicado.

¿El teletrabajo o las comunicaciones online han mejorado o perjudicado a las empresas?
En mi opinión, la opción del teletrabajo es buena siempre que se dote de elementos útiles para su desarrollo y su control. Lamentablemente, aunque permite a algunos trabajadores permanecer en casa, no todos los puestos son así de versátiles. Además, obliga a interactuar con pocas personas de manera directa, tanto personal como profesionalmente, lo que podría traducirse en una desmotivación del trabajador y mala gestión del tiempo, tanto por falta como por exceso de dedicación.
Otra posibilidad aprovechada en estos tiempos es la de comunicación remota para reuniones o formación, pero creo que también hay que gestionarla con inteligencia. Nos hemos convertido en verdaderos expertos, pero no podemos abusar del exceso de reuniones con la excusa de que no hace falta desplazarse. Pueden saturar y resultar innecesarias. También ocupan tiempo y en ocasiones resultan agotadoras por la atención a la que obligan hacia el dispositivo. Pienso que es necesaria la relación humana de la cual nos nutrimos todos.

“Las reuniones presenciales deben volver a realizarse,
combinadas con reuniones virtuales”

El intrusismo laboral, el relevo generacional, la adaptación a nuevas tecnologías, la falta de formación, etc. ¿Cree que la pandemia ha contribuido a agudizar estos problemas?
Creo que ninguno de estos ha mejorado por la pandemia, salvo la adaptación a nuevas tecnologías por obligación. La falta de personal debidamente formado es algo que se detecta cada vez con mayor frecuencia, y opino que falta orientación a los jóvenes en la edad de elegir la formación para su profesión. El intrusismo en nuestra profesión es escandaloso, así como escandalosa es la falta de recursos, y/o intención de la Administración para perseguir y terminar con esta práctica.

¿Qué perspectivas de futuro vislumbra para su profesión?
Para las empresas instaladoras y autónomos podrían ser muy buenas aprovechando el tirón de las energías renovables, pero para ello debe valorarse el trabajo del instalador y no permitir el intrusismo que ya vemos en este tipo de instalaciones. Y creo que los instaladores debemos actualizarnos para poder ser competitivos con todas las nuevas empresas que ofrecen este servicio como complemento a la contratación de energía, la compra de un vehículo eléctrico, etc.

¿Qué es lo que más le satisface de su trabajo?
Imagino que como a cualquier empresario: comprobar que el propio proyecto tiene éxito y es útil a muchas personas. A nuestros trabajadores porque se desarrollan profesionalmente, y a los clientes para llevar a cabo sus proyectos.


Alicia Perea

«La formación y la digitalización ayudarán a resolver los problemas endémicos del sector»

¿Cómo ha transformado la pandemia a su empresa, Maxwell?
Efectivamente, la pandemia ha modificado algunos de los procesos habituales de trabajo con los que habíamos convivido siempre, aunque poco a poco también se van recuperando procedimientos prepandémicos.
La llegada de la pandemia y de las normas que se han impuesto para contenerla han reducido la interacción social y han incrementado la virtual. Ahora se potencia el acceso a la información de forma virtual, así como las reuniones y visitas por videollamadas. Esto, en muchas ocasiones, agiliza trámites y supone un ahorro de tiempo, pero por otro lado jamás sustituirá a la información que percibes cuando el trato es personal.
Hay reuniones, hay visitas y hay procesos que deben ser personales, de tú a tú; hay instalaciones y trabajos que tienes que ver y comprobar por ti misma. Por eso y con todas las medidas de seguridad y todas las precauciones posibles, estamos trabajando de una manera mixta, atendiendo algunos temas de forma virtual porque nos favorece esa rapidez y asistiendo en persona a resolver muchos otros. Creemos que la tecnología no puede sustituir nunca a las personas, pero la tecnología cuenta con muchas ventajas de las que nos podemos beneficiar.

¿Será así para siempre?
Creo que algunas cosas han llegado para quedarse y que la pandemia ha supuesto un empujón para ponerlas en marcha. Antes, por falta de tiempo o infraestructura o por los motivos que fuera, las pequeñas y medianas empresas instaladoras no podían ofrecer a sus empleados de la parte de Administración flexibilidad para teletrabajar y ahora es una herramienta que se ha demostrado posible si se necesita.

La digitalización ha llegado para quedarse
y aquellos que no se suban a este carro tendrán
más difícil la supervivencia

Esas metodologías mixtas de trabajo que combinan lo presencial con lo virtual creo que perdurarán en el tiempo siempre que sean implantadas para sacar la parte positiva de cada una de ellas.
También pienso que, en todos los sectores económicos y en el de la instalación en particular, todo lo relacionado con la digitalización se impulsará.

Antes de la pandemia el gremio de la instalación ya sufría diversos problemas ¿Cree que la pandemia ha contribuido agudizarlos o, por el contrario, ha traído nuevas soluciones?
Hay problemas que son históricos en el sector, pero me gusta ver el lado positivo de las cosas y creo que la pandemia, como he dicho antes, nos ha dado un empujón gracias al cual cambiarán algunas cosas.
Por ejemplo, el confinamiento fue utilizado por muchas empresas instaladoras para ponerse al día en formación, gracias a las facilidades de los centros de formación, como el de APIEM, que ha sabido ofrecer soluciones personalizadas para los alumnos, con atención online integral, con horarios que se ajustan a las necesidades de los alumnos y con cursos de formación que combinan el modo presencial con el online para facilitar la asistencia a las clases.
Del mismo modo, la presencia del coronavirus ha supuesto un impulso para que muchas empresas instaladoras empiecen a adaptarse a las nuevas tecnologías.

“La digitalización supone la diferencia

entre mantenerse o hundirse”

Me gusta pensar que precisamente serán la formación y la digitalización las herramientas que ayudarán a resolver otros problemas endémicos del sector como son el intrusismo y el relevo generacional porque gracias a ellas el cliente sabrá valorar qué empresas proporcionan un valor añadido y una profesionalidad probada y el público joven también se sentirá atraído por una profesión que va mucho más allá de tirar cable o de poner bombillas.
En APIEM nos gusta decir que la electricidad es el principio de todo y lo creemos firmemente porque en esta pandemia se ha demostrado que la electricidad es fundamental no solo para continuar con nuestro ritmo de vida, sino para hacer posible que los hospitales funcionen y salven vidas o para que las empresas hayan podido poner en marcha mecanismos de teletrabajo que han sustentado la economía durante estos meses o para que nuestros hijos hayan podido volver al colegio recuperando algo tan necesario como el trato con sus amigos.

¿Cómo ve la evolución de la economía y del mercado de la instalación a corto/medio plazo?
Hace algunos meses, APIEM publicó el III Informe de la Profesión Instaladora en el que la mayoría de las empresas consultadas decían no saber con exactitud cómo será el futuro de sus empresas cuando acaben todos los trabajos que quedaron pendientes por el confinamiento y las restricciones, pero tenían unas expectativas moderadamente positivas ya que perciben cierto movimiento en el sector, lo que ofrece un cierto optimismo a medio plazo.

Finalmente, ¿qué es lo que más le satisface de su trabajo
La verdad es que me satisfacen muchas cosas. Me considero muy afortunada por trabajar en un sector que me apasiona. Disfruto diseñando instalaciones de todo tipo. Disfruto del trato con los clientes y proveedores, también de mi equipo, del cual presumo constantemente. Y disfruto viendo los resultados del trabajo bien hecho.


María del Mar Pulido

«Las empresas frigoristas tenemos mucho por aportar en nuestro sector»

Califique la incidencia de la pandemia en el día a día de Rami Frio.
El cambio ha sido radical. De tener un trato directo y muy personal a transformarse casi por completo en digital, tanto con los clientes como con los proveedores, compañeros, etc.
La parte positiva es que nos hemos tenido que adaptar rápidamente. Lo que debería haber sido una transformación digital durante un proceso largo, lo hemos conseguido en un tiempo récord.

¿Se mantendrá así en el futuro?
Casi con toda seguridad sí, pero se modificarán un poco porque todavía necesitamos el contacto humano. Lo que sí se reducirán a lo imprescindible serán las visitas.
El servicio técnico, aunque también está sufriendo una modernización rápida mediante la telegestión, hay una parte que es imprescindiblemente presencial y esa es imposible de reemplazar.
La formación sí se ha transformado completamente y ya es casi por completo
online.

¿Qué puede decir sobre la incidencia de la pandemia en los problemas ‘tradicionales’ de la instalación/SAT (formación, intrusismo, etc.?
Claramente, la pandemia ha sido favorable para obligarnos a dar el gran paso y adaptarnos a las nuevas tecnologías obteniendo así muchísima más formación que antes. Los que estamos en provincias con malas comunicaciones lo teníamos más difícil y ahora todos tenemos las mismas oportunidades de conseguir la misma formación.
El intrusismo es algo diferente y sigue conviviendo, pero claro, el cliente que hace uso de esos servicios normalmente no es compatible tampoco con los servicios que ofrece una empresa seria y que cumpla con toda la reglamentación. Eso también está cambiando poco a poco. Ahora las asociaciones tienen más poder de transmisión y formación, pero hay que seguir trabajando ese aspecto.

La mentalidad del cliente también
hay que educarla y formarla”


¿Qué diría sobre las perspectivas de negocio a corto o medio plazo?
Difícil respuesta. Los mercados fluctúan y es complicado pronosticar lo que ocurrirá. Personalmente creo que tendremos una evolución positiva. La modernización de las instalaciones contribuirá a esto, ya que las mejoras energéticas y digitales son imprescindibles hoy en día y tenemos un campo de instalaciones que necesita renovación y las empresas frigoristas tenemos mucho por aportar en nuestro sector.

¿Qué es lo que más le satisface de su trabajo?
Hay mucho, pero lo más satisfactorio es mi equipo y los resultados del trabajo bien hecho. Cuando un cliente me llama para felicitarme por mis compañeros se completa mi circulo de necesidades laborales, emocionalmente hablando.
Y durante lo más duro de la pandemia, ver cómo han dado un paso al frente sin miedo y luchando porque nuestro servicio fuese el mismo o incluso mejor para tranquilizar a nuestros clientes y dar lo mejor de sí mismos. Fue todo un éxito del que me siento muy orgullosa.


Carolina Rivero

«La pandemia ha acelerado el relevo generacional»

La ingeniera Carolina Rivero —ingeniera y gerente de Instalaciones Eléctricas SH—, dice no estar muy complacida con la adopción de las reuniones online: “han facilitado las cosas hasta cierto punto, pero las sensaciones que percibimos cuando hablamos con un cliente cara a cara se han perdido”.

En conversación telefónica con Revista AUNA se muestra más neutral cuando preguntamos sobre los efectos de la pandemia en los problemas ‘tradicionales’ de la instalación (falta de formación, intrusismo laboral, relevo generacional, morosidad, digitalización, etc.). “La pandemia no ha contribuido a solucionar ninguno de los problemas que teníamos en la instalación. Sigo viendo intrusismo, morosidad, falta de formación, etc. —afirma— pero tampoco puedo decir que los haya agravado”.

Sin embargo, la excepción parece ser el relevo generacional, problema que afecta a un elevado número de empresas instaladoras, mantenedoras y de servicio técnico, que son fundamentalmente familiares. Rivero constata en este caso que “algunos instaladores han decidido jubilarse ante la pandemia. Hay gente mayor que ha aprovechado el parón de la pandemia para jubilarse o simplemente dejar el negocio. En este caso —señala— sí creo que la pandemia ha acelerado el relevo generacional”.

La ingeniera Rivero también se muestra cauta a la hora de evaluar la situación del negocio y las perspectivas a corto y medio plazo. Desde mi punto de vista —señalano veo nada claro que vayamos a recuperarnos tan rápido como están diciendo”. Para Rivero la pandemia ha parado muchísimos proyectos de infraestructuras y construcciones y, ahora, se están concluyendo los trabajos que se quedaron a medias. “Y eso no es recuperación. A estas alturas del año —apunta— ya deberíamos estar a tope con los presupuestos para nuevas instalaciones y obras, pero no es así”.

A pesar de los pesares, Carolina Rivero reconoce la satisfacción que le produce su profesión: “Lo mejor de mi trabajo es construir algo nuevo todos los días y solucionar problemas de la gente”.


Susana Rodríguez

«No podemos dar la espalda a lo que ya ha venido para quedarse»

¿Cuáles de los cambios habidos en empresas como Grupo Friex en los últimos tiempos se pueden atribuir a la pandemia?
Todos los cambios que se han producido tanto a nivel interno como externo en nuestras empresas son fruto de la pandemia. La manera de concebir las relaciones con nuestros grupos de interés, la forma de hacer las cosas dentro de nuestras empresas, la implantación de procedimientos más eficientes, la forma de medir acciones implantadas en tiempo real, así como el acceso rápido a la formación e información de nuestros equipos es una consecuencia del VUCA en el que nos hemos visto envueltos por la pandemia.
Sí es cierto que eran deberes empresariales que teníamos que haber empezado ya, pero la pandemia ha acelerado este proceso de toma de conciencia y ha debilitado la resistencia al cambio. Es decir, hemos pasado a la acción para sobrevivir. Nos hemos adaptado.
El paso al mundo digital, a las relaciones a través de una pantalla, ha agilizado el acceso a un universo de información global y de comunicaciones ágiles con los actores de nuestros diferentes sectores que, como poco, nos ha enriquecido con otra manera de ‘percibir la realidad’.

¿Cree que estos cambios se quedarán con nosotros para siempre?
Totalmente convencida. Hemos aprendido a optimizar los tiempos de nuestra jornada laboral. La gestión del tiempo, unida a la adquisición de habilidades y capacidades tecnológicas, nos ha llevado a la implantación de sistemas y procedimientos más operativos en nuestras empresas. Esto es ya una transformación en sí misma de nuestras organizaciones que se traducirá en rentabilidad.
A raíz de la toma de conciencia de la no presencialidad, hemos empezado a comunicarnos a través de datos, a escuchar las necesidades de nuestro entorno, a dar lo que se nos demanda. Esto conlleva la formación en otras habilidades que, como consecuencia, modernizará el capital humano de nuestras empresas y todas la operaciones de nuestro día a día, en el que el cliente y nuestros profesionales de campo deben ser el centro.

Estamos en la era del aprendizaje: desaprender para aprender”
Como profesionales instaladores no podemos dar la espalda a lo que ya ha venido para quedarse. Son tiempos de ‘lápiz y papel’ y de volver a reescribir los por qué, para qué y cómo de nuestro trabajo. Todo esto traducido a un software para que recorra de manera transversal y de arriba abajo nuestras empresas.

¿Cree que la pandemia ha contribuido a agudizar problemas de la instalación como el intrusismo laboral, el relevo generacional, la adaptación a nuevas tecnologías, la falta de formación, etc.?
Hay problemas que son tangenciales a nuestro entorno. No llegan a desaparecer nunca y son parte de los sectores económicos y profesionales. Como tales hay que enfrentarlos.
La pandemia ha minimizado el impacto de estos problemas y nos ha traído nuevas soluciones. Ha traído adopciones de soluciones. El gigantesco acceso a información y formación que hemos conseguido, ha incrementado la conciencia de la importancia de contratar a un instalador que vive dentro del marco legal, dando visibilidad a las buenas praxis y al reporte de calidad que esto conlleva.

Los problemas se pueden minimizar,

pero no existiría el bien sin el mal”

La adopción de nuevas tecnologías dentro de nuestro sector, que con la pandemia ha sido exponencial, nos ha ayudado a enseñar lo que hacemos, a investigar en la mejora continua. También hemos ganado tiempo gracias a la simplicidad de interactuar, la cual se traduce en un peregrinar por el camino de competitividad que no termina, pero que sí emprende acciones y nutre nuestros planes estratégicos de acciones más concretas hacia la mitigación de estos problemas.

¿Qué diría sobre las perspectivas de la economía y la evolución del mercado de la instalación a corto o medio plazo?
Entiendo que dentro del marco de conciencia europea y nacional con un objetivo único y alineado de transformación industrial, digitalización, economía verde, sostenibilidad, cohesión y sin brecha de género, la perspectiva económica, si somos capaces de asumir todo esto, es más que positiva.
La evolución de nuestro mercado debe ir en esa línea. Las instalaciones contribuyen a la consecución de muchos de estos objetivos, por lo que debe ser más firme el cambio a medio plazo hacia una modernización de las mismas, en una búsqueda de cumplimientos de objetivos de sostenibilidad verdes y digitales. La responsabilidad social de las empresas y de los departamentos técnicos deben estar alineados con estos objetivos, siempre en un marco normativo que obligue hacia ello.

¿Qué es lo que más le satisface de su trabajo?
Todo. Saber que puedes contribuir a un mundo mejor y que nuestro trabajo va a ayudar a un futuro en el que las generaciones venideras sean más sostenibles y resilientes, dota de una gran dosis de energía para seguir luchando. Saber que somos esenciales para la sociedad, tal y como la entendemos hoy, dota de pasión cada mejora que implantamos en nuestras organizaciones.


Magdalena Verdú

«El teletrabajo y la mayor capacidad de ahorro de los ciudadanos han impulsado las operaciones de reforma»

¿Puede indicar en qué ha cambiado Segurgas a raíz de la pandemia?
Ha aumentado el uso de las tecnologías digitales en el trato con los clientes y proveedores, sobre todo en las fases previas a la visita al domicilio del cliente o al almacén para adquirir material. Se evita al máximo el contacto directo y en persona, recurriendo preferiblemente a las comunicaciones digitales. Y se puede decir que la forma de entender el servicio por parte del cliente ha cambiado también, pues ahora ya no solo el precio es determinante en su decisión de compra sino que tiene en cuenta otros factores como la protección del medioambiente y la eficiencia energética, entre otros.
Además, cuando accedemos a los domicilios o empresas seguimos estrictamente un protocolo de actuación para evitar contagios y garantizar la seguridad del cliente y de nuestros trabajadores, algo que el cliente valora mucho

Se ha reducido mucho la formación
presencial e incrementado notablemente la online”

Asimismo, el incremento del precio en origen de materias primas como el cobre ha traído como consecuencia un aumento del coste en algunos materiales.
Al margen de estos aspectos que acabo de señalar, quisiera destacar otro hecho relevante para las empresas instaladoras que es resultado directo de la pandemia: el teletrabajo y la mayor capacidad de ahorro de los ciudadanos han impulsado las operaciones de reforma y, de manera significativa, las de las instalaciones domésticas.

¿Cree que estos cambios se quedarán con nosotros para siempre?Algunos de ellos, sí. La pandemia ha acelerado el proceso de transformación digital entre las empresas del sector e irá a más con el paso del tiempo. Un proceso que ha llegado para quedarse. Tendremos que acostumbrarnos a realizar compras online en los distribuidores, buscar a nuestros clientes en las redes sociales, relacionarnos digitalmente con la Administración y proveedores, y servirnos de las nuevas tecnologías para ganar en eficiencia, rapidez y satisfacción al cliente, incorporando servicios que agilizan el pago o herramientas de integración de datos y procesos.

El intrusismo laboral, la adaptación a nuevas tecnologías, la morosidad, el relevo generacional, etc. son problemas tradicionales de la instalación que ¿han sido agudizados por la pandemia?
La pandemia ha agudizado el intrusismo laboral —en momentos de crisis suele repuntar— pero ha propiciado una adaptación más rápida a las nuevas tecnologías por parte de las empresas instaladoras. Los demás problemas a los que los instaladores tenemos que hacer frente se mantienen más o menos estables, igual que antes.

¿Qué opina sobre la evolución del negocio en el futuro a corto?
No soy experta en economía como para poder anticiparlo con acierto. Eso sí, yo quisiera que las cosas fueran bien en el futuro para que las empresas instaladoras españolas pudiéramos seguir creando riqueza y empleo como hasta ahora.

¿Qué es lo que más le satisface de su profesión?
Que trabajo en lo que siempre me ha gustado. La vocación me viene de mi padre que también era instalador. A mí, la profesión siempre me ha parecido muy bonita, creativa y constituye una vía que me permite ayudar a la gente.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>