Cómo proteger las instalaciones eléctricas en verano

Los meses de verano y aquellos lugares en los que las temperaturas son siempre elevadas, hacen que se incremente la posibilidad de sobrecalentar, fallar y averiar el sistema eléctrico. Aquí te daremos algunos consejos para evitarlos de la mano de Miguélez

Una de las primeras cosas que podemos hacer para controlar las instalaciones eléctricas de baja tensión es analizar la potencia contratada y los consumos eléctricos de los circuitos de fuerza y alumbrado, así como los valores de energía reactiva y realizar el mantenimiento de los niveles y limpieza de la iluminación, incluyendo los cuadros eléctricos. Así, si encontramos algún material defectuoso, roto o que no funcione correctamente, podemos sustituirlo.

En cuanto a las tomas de tierra, conviene revisar los empalmes y medir los valores de puesta a tierra de la instalación, sobre todo cuando se trata de galerías de servicios, pararrayos, salas de informática y B.T. entre otros.

Por otra parte, tenemos las cámaras termográficas, que nos ayudan a diagnosticar de forma precisa el estado de la instalación, facilitando su mantenimiento. Permiten detectar puntos calientes, pérdidas de energía o falta de aislamiento eléctrico, que pueden ser imperceptibles a simple vista y detectarse demasiado tarde.

También hay que destacar, la interferencia del Efecto Joule, que es el desprendimiento del calor causado por la circulación de una corriente eléctrica por un conductor. La cantidad de calor depende de la intensidad de corriente, la cantidad de tiempo que circula y la resistencia eléctrica del elemento conductor. El calentamiento del conductor elevará su temperatura y la de los materiales adyacentes.

Los factores determinantes de la corriente máxima transportable por un cable son la temperatura máxima que soporta el aislamiento, las posibilidades de disipación del calor generado y las condiciones ambientales y de instalación del cable.

Miguélez recomienda el uso de cablea BARRYFLEX RV-K 0.6/1kV y ARENAS S-X RZ1-K (as) 0.6/1kV que, gracias a su aislamiento XLPE, mejora la capacidad de transmisión de potencia, elevando la temperatura en servicio permanente a 90ºC y la de cortocircuito a 250ºC, frente a las capacidades menores de materiales como el PVC.

Finalmente, en cuanto a las condiciones ambientales, se tiene que estudiar la temperatura ambiente anual en la que existirá la instalación. Si por la situación geográfica o las características de la instalación se prevé que la temperatura ambiente supere al valor de referencia, se tiene que incluir este dato en los cálculos para poder emplear los factores de corrección necesarios. Si no se hace, estaríamos expuestos a sobrecalentamientos no previstos.

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